Las experiencias y victorias de nuestras misiones a Marte

Rover chino ZhurongChina, que lleva el nombre del legendario dios del fuego, aterrizó con éxito en Marte el 14 de mayo, la primera vez que China aterrizó con éxito un rover en el planeta rojo.

El 19 de mayo, la Administración Nacional del Espacio de China publicó las primeras imágenes tomadas por la nave espacial en Marte.

Después de lanzar a Marte en el verano de 2020, y con 2021 como un éxito para los módulos de aterrizaje y los vehículos en órbita, aterrizar en Marte puede parecer una rutina.

Sin embargo, para comprender por qué un primer aterrizaje exitoso fue un logro tan grande, debemos revisar la compleja historia y el legado de los aterrizajes en el vecino más joven de la Tierra.

Siete minutos de horror

La frase “Marte duro” es ahora un meme, acuñado durante los aterrizajes en Marte. También es una realidad aterradora. Se hacen tres cosas El aterrizaje en Marte es difícil La gravedad del planeta, la atmósfera marciana y nuestra distancia del planeta rojo.

Marte es menos masivo que la Tierra, pero su atmósfera es peligrosamente delgada. La luna prácticamente no tiene atmósfera, por lo que el módulo de aterrizaje puede usar motores de retroceso (motores de cohetes que proporcionan empuje en una dirección ascendente) para ralentizar su descenso a la superficie de la luna.

La atmósfera de la Tierra es más gruesa que la de Marte, lo que permite que la nave espacial se deslice suavemente hacia la superficie. La atmósfera marciana es muy fina para este tipo de deslizamiento suave similar al de la Tierra, pero cuando la nave espacial desciende hacia la superficie de Marte, puede alcanzar velocidades de más de 20.000 kilómetros por hora.

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Intentar usar un retrocohete expondría tanto la sonda que la nave espacial podría desintegrarse. Además, cualquier nave que intente aterrizar en Marte sufre los efectos de la fricción al ser empujada a través de la atmósfera, lo que podría provocar su combustión.

Finalmente, debido a que la distancia de la Tierra a Marte es tan grande, los científicos e ingenieros de la Tierra no pueden enviar comandos inmediatamente a un vehículo. En cambio, tienen que preprogramar una serie de acciones que realizará la nave espacial a medida que desciende a través de la atmósfera marciana.

Desde la entrada hasta el aterrizaje se tarda unos siete minutos. Aquí, los científicos e ingenieros no tienen control sobre el vehículo; deben estar seguros de que todo irá bien y el vehículo aterrizará de forma segura. De lo contrario, un aterrizaje repentino podría destruir miles de esperanzas y sueños. Es una experiencia estresante, por eso se llama “Siete minutos de horror“.

Hoy en día, los científicos están modelando, simulando y rastreando todos los aspectos de la misión a Marte, pero hay algunas cosas que solo podrían aprender al aterrizar en el planeta rojo.

De los accidentes a la curiosidad

El primer lanzamiento de Marte fue en 1962, cinco años después de que comenzara la era espacial con Lanzamiento del Sputnik. La Unión Soviética en ese momento intentó poner un satélite en órbita alrededor de Marte, pero los problemas con el misil que lo lanzó significaron que el satélite nunca abandonó la órbita de la Tierra y finalmente terminó en nuestra atmósfera.