viernes, julio 3, 2020

Educación Fueguina y el deporte como una Escuela de Vida

Las condiciones climáticas no impiden que los chicos se acerquen al club ni que los y las profes y familiares mantengan esa llama interna de generar un mejor espacio lleno de actividades deportivas y sociales. Educación Fueguina demuestra que el sur también existe.

Cinco de la tarde. Frio. Nieve. Un horario en el que cualquier chico con estas condiciones quisiera estar en su casa, jugando a la Play Station o merendando un chocolate caliente con galletitas. Pero no, eso no pasa.

Y no pasa porque existe el Club Atlético Educación Fueguina, un club que nació en el punto más austral de la Argentina en el 2007 como un sueño loco de un grupo de personas y que con sus actividades, miradas, esfuerzos y vivencias, dejan entrever que no importan las distancias, las temperaturas o si se esconde el sol muy temprano para demostrar que el deporte, los clubes y la educación, son quizás el mayor motor de una sociedad.

Fue justamente en el momento que hablamos con Natalia Muñoz, una de las profesoras del club, que se demostraban esas temperaturas crudas que provocan que aún dentro del gimnasio las temperaturas sean de 15 grados y fuera de él rompan los cero grados que en muchos momentos se padecen.

En 2017 hubo un antes y un después para Educación Fueguina. El ampliarse y conseguir alquilar un espacio cerrado permitió generar nuevas actividades y que los chicos y chicas hoy cuenten con fútbol -en ambos géneros y mixto-, y además voley, basquet, taekondo, gimnasia acrobática Tumbling, actividad que en la región, solo se practica en su club y que además los padres puedan también tener la posibilidad de quedarse y practicar dentro del club.

Ese punto es central. Generaron una simbiosis con las familias que les permite ampliar las actividades y que los padres acompañen a sus hijos. Comparten espacio, horas y dejan de lado la invasión permanente de la tecnología. Además, en caso de no poder pagar la cuota social, se entiende la situación y le permiten poder realizar tareas de mantenimiento, albañilería, herrería, pintura, entre otras, para que no se queden afuera.

Las autoridades gubernamentales entienden ésto y hacen algún que otro aporte aislado, pero la situación económica actual hace que muchas veces sea agua en el desierto. Ante ésto, surge nuevamente el valor humano.

El valor humano de organizar un bingo y que los chicos vendan los cartones. El valor humano de hacer un locro, una rifa, un cine social con entrada simbólica de un alimento no perecedero y que su recaudación sea donada a un comedor de la ciudad. El valor humano de los vínculos entre el club, la escuela, la comunidad y hasta cuenten con talleres de abuso dentro del deporte para padres y chicos mayores a quince años.

Es Natalia Muñoz, profesora y una de las piedras fundamentales del club quien cuenta la situación actual y sus necesidades: “Nuestro trabajo es muy a pulmón, estamos un poco atrasados con el alquiler. Los impuestos son altísimos y el dueño del lugar lo entiende. Entonces la vamos piloteando y las familias también se comprometen para mantener el espacio”.

Y agregó: “A raiz de eso generamos grupos de trabajo. Tenemos más de 200 socios en los cuales nos apoyamos para poder mantenernos en pie”.

Dentro de la institución también se tiene en cuenta el desarrollo deportivo de los chicos. Los invitan a participar en más de un deporte para que sumen actividades didácticas, su cuerpo responda a distintos estímulos y porque además confían que una hora mas en el club, es una hora menos en la calle.

La comunidad en su conjunto esta comprometida con el proyecto deportivo, de club y de sociedad. Porque Educación Fueguina comprometió a más actores y creó una red con los comercios locales para que tengan descuentos con el carnet de socios y así los beneficiados de entrar en el club sean cada vez más.

De todos modos, más allá de querer abarcar más personas, también desde la institución creen en los valores que se transmiten: “Queremos que sea lugar donde disfruten en familia, se sientan contenidos y pasen gran parte del tiempo libre practicando actividad física con la intención de que disfruten de la misma ayudando al crecimiento y desarrollo de cada uno. Entendiendo que deporte (bien encarado ) contribuye a la transmisión y trabajo en valores y desarrollo físico e integral de cada uno que lo practica”, explicó Muñoz.

Las paredes, las banderas y las palabras de cada profesional que trabaja dentro del club recitan una frase. “El deporte es una escuela de vida” y ante esto, no hay viento, no hay frío, no hay noches que paren la fuerza que se inicio como una aventura de pocos y que hoy, después de casi quince años de existencia, es algo que comparte toda la sociedad de Ushuaia.

Seguínos en nuestro Facebook o Instagram y enterate de todas las novedades de Infancia Deportiva!

Eze Juaristi
Periodista Deportivo. Redactor, productor periodístico, conductor en Radio. Pienso que es fundamental para estos tiempos volver a pensar al periodismo como hecho formador e informador. Necesitamos confiar en la información que leemos, miramos y escuchamos.

Latest Posts

Esperá que el subsidio ya llega

El ministerio de Turismo y Deportes y...

Tucumán pone primera para condonar deudas de Clubes

Se presentó el Proyecto de Fortalecimiento Deportivo...

Rugby 2030: La UAR busca erradicar la violencia

La seguidilla de hechos violentos protagonizados por...

Anuncios presentes, subsidios ausentes

Pese a que el gobierno de Corrientes...