sábado, marzo 28, 2020

En Quilmes, las Artes Marciales unen a los clubes

Un club de barrio y dos sociedades de fomento armaron un trabajo mancomunado de la mano de la instructora Samantha Paz que provoca no solamente que el deporte entre en la vida de los chicos sino que se levante la bandera de la solidaridad.

La rara concepción que alguien nos impuso de lo competitivo, muchas veces provoca que al rival no solamente se le quiera ganar, sino que también se lo tenga que pisotear y a su vez, humillar.

Es particular ésto, pero en la generalidad, en los medios de comunicación y en el día a día, se nos trata de imponer esta idea y al adversario, no se lo debe tomar como tal sino que se lo tiene que considerar como un enemigo.

En Quilmes, en las Artes Marciales que se desarrollan en ese municipio, y en el club Atlético Sarmiento y las sociedades de fomento Primera Junta y Barrio del Balneario la cosa es distinta. Y un poco, tiene que ver con su instructora, que tejió un entramado competitivo y social que provoca una retroalimentación entre las partes y que el deporte haga mejor a los chicos.

Y es que lo que hizo la instructora Samantha Paz no solamente es tender puentes para que se mejoren las relaciones entre dos sociedades de fomento y un club de barrio, sino que una de estas partes, ante la difícil situación social, algunas veces estuvo muy complicada económicamente y fueron las otras dos patas de la mesa las que pusieron su energía y solidaridad y pueda subsistir.

Lo que explica la instructora de taekwon-do ITF lV Dan Internacional que desarrolla la actividad desde hace doce años, es que los grupos de padres y alumnos han entendido el mensaje a la perfección y gracias a ésto más de sesenta chicos pueden practicar la actividad en el municipio.

Justamente el municipio de Quilmes, hoy comandado por Martiniano Molina, lejos esta de facilitar el equipamiento o la infraestructura para que los clubes puedan trabajar de una mejor manera. Sin ningún tipo de aporte, Quilmes brilla por su ausencia y son los vecinos, padres y familiares los que encuentran diversas herramientas para ayudar a los clubes.

Según explica la instructora sobre su trabajo es que es simplemente “una facilitadora entre los principios del taekwondo (cortesía, integridad, perseverancia, autocontrol, espíritu indomable) y nuestra sociedad poniendo en práctica para dicha tarea algunas estrategias ofrecidas por el coaching. De este modo he podido comprobar los beneficios que trae en niños y niñas de diferentes ámbitos socioeconómicos como así también siendo una tarea más ardua en adolescentes y adultos ya que en ellos hay que desarrollar malos hábitos y costumbres ya adquiridas”.

A su vez, Samantha nos cuenta: “Se puede observar a lo largo del tiempo qué factores cómo pasar tiempo en un ámbito amigable en clases de taekwondo, en torneos o exámenes como así también tener la posibilidad de ayudar a los demás tienden a aumentar emociones positivas y a reducir las negativas. Basar el crecimiento de las relaciones sociales en los principios presentados por el taekwondo pueden ser la diferencia en la educación actual para formar ciudadanos con principios y valores a favor de la paz mundial”.

Los chicos empiezan la actividad a los cuatro años y desde ese momento encuentran en el deporte la posibilidad de relacionarse y compartir tiempo con sus compañeros y en las competencias, el compartir espacio con chicos de otros clubes en los que el respeto y los valores se evidencian.

En cuanto a las complicaciones que encuentra en las instituciones, desde hace varios son las mismas. Primeramente, Samantha se encontró con que los chicos a pesar de tener el deseo den concurrir al club, los chicos en su mayoría al finalizar la promoción de un mes gratis dejaban de asistir a las clase.

Conjuntamente, la situación económica cada vez más difícil de las familias hacían que los niños abandonen, no puedan costear los equipos o bien no tengan el dinero para las inscripciones de los torneos.

Fue así como se empezó a armar una red de gente dispuesta a colaborar con un taekwondo mas al alcance de todos y es así como se combinan los tres espacios. Algunos generando el espacio para la práctica y otros ayudando económicamente o bien con colectas para que los chicos tengan el equipamiento necesario o la alimentación, en tiempos en que en Argentina y en el conurbano bonaerense muchas necesidades básicas no están satisfechas.

Samantha encontró en el Taekondo y las Artes Marciales la posibilidad de desarrollar su pasión.

El club Atlético Sarmiento y las sociedades de fomento Primera Junta y Barrio del Balneario, encontraron en la instructora Samantha a quien no solamente los guía en lo deportivo, sino que además les enseña los valores necesarios para entender que la competencia, puede ser buena y que al rival no se lo debe tomar como un enemigo, como nos hicieron creer desde hace un tiempo.

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Eze Juaristi
Periodista Deportivo. Redactor, productor periodístico, conductor en Radio. Pienso que es fundamental para estos tiempos volver a pensar al periodismo como hecho formador e informador. Necesitamos confiar en la información que leemos, miramos y escuchamos.

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